Hay tantas cosas que decir y tan poco tiempo para escribir.
Primero que nada, el gran amigo Harmodio (Yorch, cuando éramos jovenes imberbes) está a punto de presentar a revisión su tesis doctoral; a ello atribuyo su prolongado silencio en su apreciadísimo blog. Desde aquí, el corazón de México, le envío un abrazo fraternal y los mejores deseos pare que esa tesis doctoral cause asombro inaúdito a su revisor por su alta calidad y originalidad y que lo haga acreedor a los más elogiosos resultados.
En segundo lugar pues México volvió a sacar a relucir el cobre con los angoleños, ni hablar, así es esto del fútbol mexicano, vivimos más de ilusiones que de realidades, máxime cuando ve uno la potencia de Argentina ó de España; aunque después de ver a Francia siempre queda el consuelo de encontrar a otro más jodido que uno.
Por último, para esta semana, con la elección cada vez más cercana salen a la luz dos hecho bochornosos (bueno, para mí son tres) de Alternativa Social Demócrata (y Campesina). Sucede que primero se descubre un obscuro pasado y un dudoso proceder de su candidato al gobierno del DF (Gustavo Jiménez Pons), después el ala campesina de dicho partido se desliga del mismo para unirse en masa a la candidatura de Roberto Madrazo, verdadero representante de los campesinos de México. Y para mí el tercer hecho bochornoso, es que Patricia Mercado, con su palabra de mujer cree que sale limpia de esa porqueriza que parece ser Alternativa. Lo que a mí me queda claro es que sin alternativa me he quedado.
Hace seis años lo dije: la mujer que me crío y a quien amé como madre nació en Michoacán y en vida se apellidó Cárdenas.
Hoy lo digo: el hombre que me enseñó a ser hombre y a quien amé como padre, nació en Tabasco y en vida se apellidó De la Fuente
En mi lista de lecturas, después de haber leído por primera vez en plena madurez a Juan Rulfo (porque las anteriores fue en plena inmadurez
), estoy listo para emprender otra obra magna: ya ando con Rayuela de Cortázar. Después de esto me voy a poner a reflexionar acerca del enorme poder e influjo que nuestra ascendencia ejerce sobre nosotros. Ya lo dije, Michoacán y Tabasco ejercen una poderosa atracción sobre mí y he de explicarlo racionalmente. Así que la siguiente lectura es los Ordenes del Amor, de Bert Hellinger.
Así están las cosas en estos días.
Un saludo cordial.
Jerf
