Este fin de semana estuve en el epicentro del foxismo
Es decir, anduve por el municipio de San Francisco del Rincón, que alberga entre otras cosas al célebre Rancho San Cristobal, sí, el de Vicente Fox. Voy por allá seguido, puesto que la familia de mi esposa es originaria de ese municipio (aunque no de San Cristobal), así que es buena experiencia ir por allá y conocer lo que piensa la gente.
Dígamos que veo dos grupos de personas: primero veo a las personas de las rancherías (en particular de San Ignacio, como a ocho kilómetros de “San Pancho”) y después veo a las personas del propio San Pancho.
En San Ignacio viven personas (aparte de los niños, que estudian y juegan) que hacen una ó más de las siguientes actividades: a) poseen tierras y las trabajan, es decir, son campesinos, b) se dedican a algún oficio ó profesión el cual ejercen en San Pancho (sea como obreros en alguna fábrica, ó brindando algún tipo de servicio), y c) se van una buena temporada a Estados Unidos a hacer lo que hacen tantos mexicanos por allá (es decir: hacer comida, limpiar, arreglar, construir, cosechar,etc.). Para todas estas buenas personas lo que sucede en el ámbito político parece ser tremendamente irrelevante; es decir, en las conversaciones broméamos, se habla de los familiares que no están, se habla de las fiestas ó de los sucesos del pueblo; en fin, se habla de muchas cosas, pero de política, nada ¿por quién habrán votado? no lo sé, se me hace que ni siquiera por quien les haya dicho el padre de la iglesia, porque en San Ignacio hay iglesia, pero no hay padre, oyen misa porque un padre de El Maguey va a darles la misa. Ó sea que su opinión política me sigue resultando un misterio
En San Pancho por el contrario son patentes los vicios y virtudes del foxismo. Se ve mucha plata, dicen que porque se fabrica y se exporta mucho sombrero y mucho tenis; toda la gente de San Pancho se anda vendiendo algo, es una pequeña ciudad con una riqueza en algunos sectores que es sumamente visible, bien sea por las enormes casas, bien por las lujosas camionetas, pero sobre todo visible por el derroche de dinero que hay. En esta pequeña ciudad es obligado ir a la misa. No importa que lleves una vida poco virtuosa, eso se sabe bien, pero no se comenta abiertamente, lo que importa es que vayas a la misa. Aquí si la opinión sobre la situación política es clara, el Peje, si no es el Anticristo, debe ser uno de sus negros emisarios.
Por supuesto que un tipo como yo no tiene cabida, pese a sus múltiples talentos, en una sociedad como la de San Pancho; en cierto sentido me siento un tanto más cómodo en el rancho; al menos ahí las personas son más francas; y aguantando las chanzas, la pasa uno bien. Me dice mi esposa que por allá me tienen aprecio por un hecho de hace diez años, cuando fuí por primera vez; resulta que nos íbamos a casar así que consideramos muy importante invitar personalmente a los convidados a nuestra celebración; así que para mí lo más natural fue ir al rancho; digo, no soy yo de rancho y eso es más que evidente, pero era importante ir e invitar a mi próxima familia política en persona, y así fue. Ese fue un gesto que resulto del agrado de esas buenas personas y de alguna manera me aceptaron en sus celebraciones.
Ahora cada que vamos, visitamos a los familiares de San Pancho y a los de San Ignacio, igualmente importante ambos para nosotros. Aunque ahora fue muy agradable estar en San Ignacio, compartiendo fiesta, tequila y cerveza y muy buena chanza. Porque en San Pancho me dió tristeza escuchar el discurso de odio, como si los que votamos por el Seño López fuéramos unos necios que no merecen perdón.
Supongo que tengo que irme preparando para que en mi retiro pueda irme a vivir a un lugar como San Ignacio, en que la gente, teniendo que comer y donde dormir, es bastante más feliz que la gente que tiene mucho más que donde dormir y que comer.
Un saludo cordial de su perredista, renegado y violento amigo.
Jerf

Mmmm… bueno, no soy de san pancho, y no creo que los perredistas sean unos necios que no merezcan perdon, solo opino que en el momento que te vuelves militante de un partido pierdes objetividad y capacidad critica… Mas todavia cuando se trata de un movimiento con tantos vicios, carencias y excesos (ironicamente) como lo es el del señor Lopez Obrador que ha puesto a sus simpatizantes en un severo aprieto con sus recientes actos…
Comment by Pink Panther — September 4, 2006 @ 10:12 pm
¿¿!! eeehhhhhh !!?? y hablaba usted de ironía, le invitó a encontrar mi afiliación al PRD, y si la encuentra, sin preguntar, le regaló al instante diez millones de dólares.
P.D. Si encuentra mi afiliación al PAN le doy veinticinco millones de dólares.
P.D. 2 Si encuentra mi afiliación al PRI, ahí si no le doy nada.
Comment by Administrator — September 4, 2006 @ 10:24 pm
Militancia (una de varias acepciones): “Haber o concurrir en una cosa alguna razón o circunstancia particular que favorece o apoya cierta pretensión o determinado proyecto.”
Fuente: http://www.rae.es
Comment by Pink Panther — September 4, 2006 @ 10:39 pm
Gracias por querer ilustrarme, aunque debo decirle que siempre tengo a la mano mi edición impresa del DRAE, además de la siempre útil página electrónica del mismo.
Es una verdadera lástima que usted no se identifique y prefiera opinar usando el anonimato que le brinda el ser Pink Panther.
Ojala para la próxima ocasión decida usted identificarse.
Y ojala para la próxima ocasión también tenga un poco más de tiempo para leer otros comentarios de este servidor.
Comment by Administrator — September 5, 2006 @ 6:30 am
jajajaja
Te ganaron a sacar el Diccionario
Comment by Deckard — September 5, 2006 @ 10:58 am
Sí, verdad. Ya mis reflejos no son tan rápidos como antes.
Comment by Administrator — September 5, 2006 @ 12:04 pm