Un cordial saludo a los lectores de este blog.
Espero que después de un mes exacto de haber decidido silenciarlo totalmente en señal de duelo por aquellas personas que sintieron muerta su esperanza, aún existan lectores de este blog.
La vida sigue, este blog sigue, y espero los lectores aún sigan. Si no, es buena oportunidad de hacer nuevos lectores.
Solo para reabrirlo quiero citar una nota en el diario El Universal que me llamó la atención. Según la nota, planean un museo sobre el sexenio de Fox. Me llamó la atención, porque para eso se supone que está el Archivo General de la Nación. Así que si todos esos documentos deben ir a parar a tal archivo, ¿para qué hacer un museo? y además un museo privado; ¿no sería más honroso simplemente retirarse de una manera discreta y dejar de seguir protagonizando el papel de ave de las tempestades? Digo, ya con seis años tuvimos suficiente, que lo visiten y lo quieran sus amigos, y que si hace su museo (que ojala no contenga documentos oficiales, que esos vayan al Archivo), lo publicite con fondos privados y ya que no sea presidente.
Bueno, pues aquí sigo, como buen mexicano, al grito de guerra
Un abrazo de bienvenida, cordial y afectuoso a todos ustedes.
Jerf
P.D. Quienes deseen hacerlo, pueden publicar nuevamente comentarios; si por alguna razón no pueden envíenme por favor un e-mail a jreynaga en gmail punto com. Ya se acabó el luto

Viejo, lo del museo se me hace una idea estúpida y copiada de las costumbres estadounidenses. En sí no es como mencionas un museo documental de la presidencia o el sexenio de Fox; si no un museo donde expondrá los regalos y similares que recibió durante la gestión de su gobierno (práctica común del otro lado del Bravo entre los ex-precisos de ese país). Pero en fin, es un placer tenerte de regreso en este espacio y te comento que el vino se sigue añejando… Un abrazo
Comment by Ricardo — October 6, 2006 @ 8:43 pm
Antes que otra cosa, es un placer verte de regreso. Yo ando enmudecido también desde hace tiempo. Broncas, ya sabes, que no le faltan a uno. Me refiero a broncas interiores. Pero ya regresaré también.
Lo del museo, pues qué puede uno decir: supongo que había que terminar un sexenio estúpido con una estupidez.
Alex
Comment by Alex — October 9, 2006 @ 12:11 pm